Como ya está aquí febrero y con frío polar, aquí os recomiendo un "plato de cuchara" como solemos llamar a las sopas y potajes. Para éste os hace falta 200 gms. de bacalao seco desalado, medio kilo de garbanzos (pueden ser de bote de los que vienen ya semicocidos), un paquete pequeño de espinacas congeladas, un tomate, un pimiento, media cebolla, dos dientes de ajo, una ñora (pimiento seco), pimentón y una pastilla de caldo de verduras.

Si los garbanzos son secos, pónlos en remojo la noche anterior. Escúrrelos. Haz un sofrito en una cazuela con un chorro de aceite, el tomate, el pimiento, la cebolla y el ajo muy picados. Cuando estén dorados, aparta la cacerola del fuego y añade media cucharadita de pimentón y remueve bien para que no se queme. Echa un litro de agua y disuelve la pastilla de caldo. Echa los garbanzos en frío y déjalos que empiecen a cocer. Cuando rompan a hervir "asústalos", o sea échales dos vasos de agua fría porque así no se despellejarán. Desmenuza bien el bacalao y añádelo. Déjalo cocer todo. Cuando estén casi tiernos añade las espinacas descongeladas (si no has podido hacerlo, puedes echarlas congeladas aunque se rompa la cocción).
Deja cocer el conjunto hasta que los garbanzos estén tiernos.
Te recuerdo que los potajes saben mejor si los haces un día antes.
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