POESÍA EN LA COCINA
EL FLORIÁN
Luis de Góngora, el escritor del Siglo de Oro español coetáneo de Lope de Vega y Quevedo, solía aprovechar sus cualidades literarias para atacar o vengarse de sus contrincantes o enemigos. Famosas son las espístolas y versos que se intercambiaron frecuentemente él y Quevedo Así compuso una décima burlesca dirigida al Serenísimo Infante, el Cardenal Don Fernando, pidiéndole una empanada de capón en mazapán que había enviado para Góngora el Conde de Villaflor, caballero portugués bien relacionado con el prelado, y que, al parecer, éste se quedó con ella.
Un conde prometedor
que Portugal dio a Castilla,
(tal conozco yo su villa
como conozco su flor)
me remitió a Vos, Señor,
para que me deis, en pan
y en adobo, un Florián,
suavisimo bocón
si le visten al capón
sotana de mazapán.
Era una forma gongorina de insultar disimuladamente al ilustre prelado, el infante don Fernando de Austria (cuyo retrato aparece aquí debajo), por quedarse con la empanada en lugar de enviarla a su destinatario.
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