el fogon de meg

La cocina donde se elaboran las artes culinarias, la Historia, la medicina, los alimentos, las escuelas gastronómicas, y, por supuesto, las "fórmulas magistrales". O sea, las recetas.

domingo, 18 de octubre de 2009

SALUD


...Y CENAR COMO UN MENDIGO.

Ya sabéis que "de buenas cenas están las sepulturas llenas". Y es porque por la noche el cuerpo se adormece y no es capaz de metabolizar las cantidades de alimentos que se ingieren en las últimas horas del día. La cena, pues, debe ser la comida más ligera de la jornada. Los científicos estadounidenses han confirmado que la hora en que se come influye notablemente sobre el organismo. Y que lo ingerido por la noche, después de la cena, engorda el doble. Las personas que comen antes de acostarse o al despertarse durante el sueño, - esa costumbre de dirigirse a la nevera durante la noche- , aumentan la propensión a engordar. Esto también va por los trabajadores de los turnos de noche, cuyo organismo ha ralentizado su actividad aunque la persona esté activa. La luz artificial no engaña al cuerpo, sincronizado en un ciclo equilibrado de luz-oscuridad que marca las pautas de comer y dormir. En la oscuridad el cuerpo deja de metabolizar los nutrientes que, en cambio, metaboliza mejor bajo la luminosidad del día.

Otra variante poco aconsejable es cambiar constantemente las horas de comida, o suprimirlas cada dos por tres. Variar constantemente las horas de ingesta desconcierta al organismo que no metabolizará convenientemente lo suministrado. Y dejar de tomar una de las comidas el organismo deja de quemar calorías durante unas horas.  Tomar las comidas más ligeras y con más frecuencia obliga al organismo a estar metabolizando y quemando energía constantemente. Por eso en las dietas de adelgazamiento se aconseja tomar al menos 5 comidas al día. Por otro lado, es obvio que durante el día nos movemos constantemente, provocando así unas digestiones más rápidas al gastar más energías. Si seguimos aportando más energías al cuerpo, éste se verá obligado a metabolizarlas a la fuerza. Y ese esfuerzo puede influirnos también en el sueño. Y hasta provocarnos pesadillas. Al caer el sol el cuerpo deja de necesitar energía porque las hormonas y el metabolismo "se duermen" con la oscuridad y se activan con la luz. Esta es la razón por la que algunas medicinas se recetan por la mañana o por la noche, según sea el efecto que se exige. Por tanto, cuidado. Comer mucho de noche nos engorda y desequilibra el organismo. 

Y además provoca pesadillas...


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5 comentarios:

Blogger Perikiyo ha dicho...

Sabio consejo.

En muchos casos, prestamos muy poca atención a la comida. Y no sólo a lo que comemos, sino a cómo lo hacemos. Algo tan básico y fundamental como la alimentación, debe ser más tenido en cuenta.

Saludos.

18 de octubre de 2009, 8:30  
Blogger Nikkita ha dicho...

Cierto. Yo más de una vez me he despertado por la noche y me ha dado por comer....
Besos.

18 de octubre de 2009, 12:32  
Blogger meg ha dicho...

Pues esos arranques de la madrugada son los peores. Así que, Nikkita,tienes que controlar eso, porque puedes engordar.

Y cierto, Perikiyo. Los hábitos alimenticios nos dominan y dominan nuestro organismo. Ya es hora de que sepamos reorientarlos correctamente.

18 de octubre de 2009, 19:07  
Anonymous Elisa ha dicho...

Hola Meg,
Gracias por pasar por mi blog de viajes y dejar tu comentario.
Me encanta tu blog.
En especial este artículo me recordó a mi mamá, quien mencionaba siempre este hábito sano de "desayunar como un príncipe..."
Saludos desde Rosario, Argentina

18 de octubre de 2009, 22:56  
Blogger meg ha dicho...

Bienvenida Elisa. Me alegro de que estos post te sirvan para algo. Aunque sea sólo para añorar los consejos maternos. Te espero todos los días.

Y yo viajará contigo. De verdad que tu Serendipity me ha hecho soñar y recordar. Besitos a pesar de lagripe.

19 de octubre de 2009, 12:48  

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